¿Por qué nos va tan mal en los exámenes?
Un año tiene 365 días para poder estudiar.
Despues de sacar 52 domingos, solo nos quedan 313 días.
En verano hay 50 días en los que hace demasiado calor para poder estudiar así que nos quedamos con 263 días.
Dormimos ocho horas diarias, al año suponen 122 días, así que ahora contamos con 141 días.
Si nos damos una hora al día hablando con amigos y familiares, eso nos quita 15 dias mas, ya solo quedan 81.
Exámenes y tets nos toman como mínimo 35 días en nuestro año, así que solo quedan 46.
Sacando aproximadamente 40 días de vacaciones y fiestas, nos quedamos con seis días.
Digamos que como mínimo estás tres días enfermo, así que quedan tres para poder estudiar.
Digamos también que solo sales con los amigos dos días. ¡Ya solo queda uno! ¡pero resulta que ese único día es tu cumpleaños!
¡Así que buena suerte a todos los que esteis estudiando!
Despues de sacar 52 domingos, solo nos quedan 313 días.
En verano hay 50 días en los que hace demasiado calor para poder estudiar así que nos quedamos con 263 días.
Dormimos ocho horas diarias, al año suponen 122 días, así que ahora contamos con 141 días.
Si nos damos una hora al día hablando con amigos y familiares, eso nos quita 15 dias mas, ya solo quedan 81.
Exámenes y tets nos toman como mínimo 35 días en nuestro año, así que solo quedan 46.
Sacando aproximadamente 40 días de vacaciones y fiestas, nos quedamos con seis días.
Digamos que como mínimo estás tres días enfermo, así que quedan tres para poder estudiar.
Digamos también que solo sales con los amigos dos días. ¡Ya solo queda uno! ¡pero resulta que ese único día es tu cumpleaños!
¡Así que buena suerte a todos los que esteis estudiando!
Recuerda... Cuando creas que las cosas estan mal, siempre pueden estar peor.
OH Señor, concédeme la serenidad de aceptar
Imagínense la vida como un juego en el que ustedes hacen malabarísmos con cinco bolas que arrojan al aire. Estas son el trabajo, la familia, la salud, los amígos y el espíritu. Pronto se darán cuenta que el trabajo es una bola de goma que si se cae, rebota y no pasa nada. Pero las otras cuatro bolas son: nuestra famila, nuestra salud, nuestros amigos y nuestro espíritu y todas ellas son de vidrio. Si dejan caer una de estas, seguramente va a quedar irrevocablemente dañana, rayada, rajada o rota y nunca volverán a ser las mismas.
Un experto asesor de empresas en Gestión del tiempo quiso sorprender a los asistentes a su conferencia. Sacó de debajo del escritorio un frasco grande deboca ancha. Lo colocó sobre la mesa, junto a una bandeja con piedras del tamaño de un puño y preguntó:
1.- Mi parte femenina me lleva al espejo y la masculina me dice lo buena que estoy,